martes 9 de febrero de 2010

Kraft reposiciona una marca de café en redes sociales

Tarde o temprano las marcas dirigidas a los jóvenes van entrando en las redes sociales para estar allí donde su público objetivo está. En este caso, la acción corresponde a Mellow Bird's, una marca de café de Kraft Foods, que se inicia en los medios sociales en Reino Unido.

La acción está ubicada en Facebook y lleva por claim “Born to be mild”, estrenado el año pasado coincidiendo con el reposionamiento de la marca con un enfoque mucho más dirigido al público joven. Pero además de esta acción en la red social, la estrategia incluye un spot de televisión.

Para atraer a los estudiantes y darle a la campaña un estilo “anti-corporativo”, la marca ha lanzado varios juegos muy sencillos en Facebook ilustrados por Mark Ward, un artista conocido, entre otras cosas, por diseñar camisetas para Nike, tal y como informa la revista Marketing.

Los juegos, creados por la agencia de publicidad digital Work Club, son “Pet the Puppies”, “Refill the inkjet” y “Flick the switch”, en los que basta con pulsar la barra espaciadora. Los usuarios son animados a publicar sus resultados en su muro y pueden invitar a sus amigos a competir. Incluso hay un tablón de puntuaciones por universidades, ya que cada jugador al subir su puntuación debe decir a qué universidad pertenece.

Además desde el mismo perfil se puede ver el spot de tv e incorporar un widget que permite a los usuarios postear en Twitter o en blogs sobre esta iniciativa.

fuente: MarketingNews

viernes 5 de febrero de 2010

¿Ser ‘verde’ ayuda a diferenciarte de tu competencia?

En los últimos años, el concepto “green” ha sido un buzzword importante, al igual que sostenibilidad, responsabilidad social corporativa y corporate citizenship. ¿Pero qué significa todo esto para las marcas y la gestión de marcas?

Los consultores de marca están obsesionados con la diferenciación relevante, un término que significa que una enseña debe aspirar a ser lo más relevante y diferenciada posible ante su competencia. Y tenemos razón porque la diferenciación relevante es clave para el éxito de una marca.

Mirando atrás, el concepto de la marca fue empujado por la calidad. Las marcas destacaban por dar calidad y mantener sus promesas diferenciándose así de productos sin marca. Este concepto empujó el branding desde el principio del siglo pasado hasta finales de los años 80. Después se produjo un cambio de paradigma. En este tiempo, el concepto de calidad, o en otras palabras, atributos racionales, se reemplazó por el concepto de “emocionalizar” las marcas. Un factor determinante fue el hecho de que la media de calidad de productos en cada categoría resultó ser tan similar que ya no ofrecía diferenciación. La calidad se convirtió en un factor higiénico.

Pero la segunda cuestión es más difícil de responder. ¿Ser verde puede ayudar a compañías y marcas a diferenciarse?

Desafortunadamente, la respuesta es: ¡NO!

La razón principal es un cambio de paradigma en muchos países desarrollados y mercados emergentes: ser verde ya no es algo que “conviene ser”, es un “debo ser”.

Perdón, queridos marketers, ser verde no te ayudará a diferenciarte, pero te ayudará a que no pierdas el tren. Tendrás que buscar otra manera para atraer la atención de tus stakeholders.

Autor: Felix Stoeckle, director general de Landor Hamburgo.

Fuente: YOROKOBU Artículo original publicado en el blog de Landor

martes 2 de febrero de 2010

El envoltorio es el mensaje

Los nuevos envases españoles reflejan cambios demográficos y de prioridades en la sociedad


Los envoltorios han dejado de esconder para empezar a mostrar. Una excelente generación de diseñadores y grafistas españoles está cambiando la cara de muchos comercios y supermercados. Y hasta la naturaleza de algunos productos. Frascos de colonia económica ideados por Lavernia y Cienfuegos para Mercadona (en la foto) con el mismo cuidado con el que se visten las grandes fragancias. El chocolate más puro encerrado en tubos de aluminio de aspecto industrial y firmados por David Ruiz para Chocolat Factory. Y hasta el nuevo envase de Donuts, del veterano Josep Lluscá, reflejan cambios tanto en la sociedad que los consume como en la industria que los produce.

El diseño de envoltorios (packaging) actúa como un espejo de esa sociedad. Las cajas, latas y bolsas que encierran los productos retratan lo que priman los comerciantes, pero también lo que seduce y convence a un público cada vez más exigente.

"A veces diseñar puede ser algo tan simple como coger un donut de una bandeja de cartón y colocarlo en un envase de yogur rediseñado", explica Lluscá. Resolver un problema complejo de la forma más simple es la especialidad de este Premio Nacional que ha ideado para esa merienda clásica un envase del siglo XXI: dos alveolos termosellados independientemente que guardan cada uno un donut hasta el momento de su consumo. El envase facilita el apilado de los dulces, evita que se aplasten, facilita su uso como merienda escolar -gracias al envasado individual- y, frente a las antiguas cajas de cuatro o seis unidades, responde a las necesidades de las nuevas familias -con menos hijos- y al descenso en el consumo de dulces que aconsejan los pediatras.

Pero no sólo el supermercado habla. Mirinda Company, el estudio de diseño gráfico que ha firmado el lavado de cara de los envoltorios de las joyerías Tous, ha buscado restar solemnidad a las joyas y aportarles frescura. Las nuevas cajas de esta empresa son redondas, como sombrereras, y se cierran con un elástico del que cuelga un cascabel. La idea partió del nuevo equipo de marketing interno, liderado por Montse Novau. Querían cambiar el carácter de la marca: transmitir naturalidad, diversión y "un aire más chic". Y la grafista Marina Company trabajó la caja como un "elemento ilusionante donde te sorprende la forma y el color".

Company es una experta en cajas. Puso al día las clásicas de los zapatos Camper y ha ideado las de las zapaterías Hazel, con un diseño que le ha valido todo tipo de premios, incluido uno de los últimos Red Dot Awards. "La idea era que las cajas transmitieran la imagen de un vestidor, rescatando la antigua costumbre de forrar los cajones con papeles de flores". Todo el packaging de esta firma de bolsos y zapatos es blanco por fuera y con dibujos de flores por dentro. Son envoltorios que huyen de lo ostentoso. Y esa huida en productos de gran calidad indica -de nuevo- madurez: una nueva cultura entre los consumidores. La tendencia entre los envases de vanguardia es una creatividad ingeniosa y sutil. Ya no venden los cofres del tesoro ni la extravagancia gratuita. Lo saben las bolsas y las cajas: las apariencias siguen importando mucho, pero las aspiraciones de los clientes son ahora otras.

ANATXU ZABALBEASCOA

Fuente: EL PAÍS

lunes 21 de diciembre de 2009

El arte de la nada

¿Cuánto vale una vieja foto de Stalin? Nada. ¿Y si Damien Hirst le pinta encima una nariz roja? 155.000 euros. cuando el artista contemporáneo se convierte en marca; el mercado, en especulación, y la obra, en símbolo de estatus, ¿qué queda del arte?

El cielo amaneció encapotado, con amenaza de lluvia. Fue un lunes sombrío en Londres. Los vagones de la Jubilee Line hacia la estación de Canary Wharf iban atestados. Como siempre. Los jóvenes empleados de la financiera Lehman Brothers escuchaban música en sus iPhone o leían el diario gratuito Metro. Como siempre. Edouard d'Archimbaud, un joven francés de 24 años, se sentía emocionado porque ése iba a ser su primer día de trabajo. Pero aquel 15 de septiembre de 2008, cuando la mastodóntica estación diseñada por el arquitecto Norman Foster escupió los miles de trabajadores hacia los edificios de la nueva city financiera, ya no fue como siempre. El mundo estaba a punto de cambiar en 59 segundos. El banco Lehman Brothers entregaba cartas de despido. Caía la primera ficha del dominó de una de las mayores crisis económicas de nuestra historia reciente.

Mientras, al otro lado del Támesis, en la espectacular sede londinense de la casa de subastas Sotheby's, fundada en 1744 por el comerciante Samuel Baker -"el mejor postor es el comprador", era el lema de su casa-, el artista británico Damien Hirst (1965) subastaba las obras de su colección, 233 lotes, saltándose de una tacada a galerías e intermediarios, por 140 millones de euros. Fue una jugada maestra. La doble faz de un mundo global que mostraba en los informativos de la BBC las caras desoladas de los trabajadores despedidos del emporio financiero, y el rostro orondo con gafas de ultradiseño de uno de los más famosos representantes de los Jóvenes Artistas Británicos (YBA).

El mercado del arte contemporáneo y el financiero se habían encontrado, por fin. Tanto tiempo disimulando y el crash puso a los lobos con piel de cordero en su sitio. Pero lo peor aún estaba por llegar. Don Thompson, un economista anglosajón y profesor de ciencias empresariales que oculta coquetonamente su edad, ha investigado durante años para escribir un libro, El tiburón de doce millones de dólares (editorial Ariel), en el que demuestra cómo el marketing y la codicia dominan el mundo del arte.

En su libro, Thompson arranca con una fecha, 13 de enero de 2005, en Nueva York, y una escultura de un tiburón tigre disecado, de cuatro metros y medio y dos toneladas de peso, capturado en Australia en 1991 y embalsamado por el artista británico Damien Hirst. "El tiburón", dice Thompson, "por esa fecha ya estaba bastante arrugado y la impresión que daba era bastante asquerosa". Pero alcanzó un precio exorbitante, 12 millones de dólares, la máxima cifra pagada nunca por una obra de arte contemporánea, a excepción de Flag, de Jasper Johns.

Charles Saatchi, antes publicista y ahora confeso "artoholic", coleccionista de arte y propietario de una galería-museo en el elegante barrio londinense de Chelsea, quiso deshacerse de la pieza y encargó a Larry Gagosian, el marchante de arte más conocido del mundo, que moviera la cola del tiburón por el ambiente de Manhattan. Dicho y hecho. La obra la adquirió un archimillonario, Steve Cohen, quien donó, tiempo después, la vitrina del escualo disecado al MOMA de Nueva York.

Hirst para entonces ya se había convertido en una marca, "algo que sustituye al juicio crítico". Jerry Saltz, crítico de arte de Village Voice, lo expresó de forma magistral: "Sus cuadros son etiquetas. Como Prada o Gucci. Por una cantidad entre 250.000 y dos millones de dólares, los pardillos y los especuladores pueden comprar una obra de arte que no es más que un nombre".

Hirst está más que satisfecho de haberse convertido en su propia marca. Mientras estudiaba en el Goldsmiths College de Londres trabajó en un depósito de cadáveres. Aquello le debió de marcar. En 1988 organizó su primera exposición, Frieze, con algunos de los trabajos de la escuela de arte. Fue así como llamó la atención de Saatchi, quien prácticamente lo adoptó.

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JULIA LUZÁN 20/12/2009

Foto: Calavera Pintada de Damien Hirst

Fuente: El PAIS

miércoles 28 de octubre de 2009

Austeridad, la nueva moral en comunicación de marca

La próxima llegada de las fiestas navideñas -paradigma del gasto sin conciencia y del lujo innecesario- plantea un reto a esta nueva moral de apretarse el cinturón. «Las Navidades pasadas fueron un anuncio leve de lo que pasará este diciembre -advierte el profesor de Comunicación Juanma Roca-, todo apunta a que este año las cenas de empresa se quedarán en una copa, se reducirán los regalos de empresa y que el consumo se moderará». Autor de la fábula «El reino de la humildad», Roca tiene muy claro que entre los efectos positivos de la actual crisis se encuentra esta huida del exceso. «No hay que olvidar que el origen de esta crisis está en el polo contrario: la avaricia desmesurada». Todo parece indicar que en Navidades, los valores tradicionales y los sentimientos se impondrán al gasto sin control y el consumismo de otros años.
Sin embargo, conscientes de la importancia de fomentar el consumo para salir de la situación en la que nos encontramos, las marcas más relevantes no han dudado en sacar el mayor rendimiento a esta nueva moral de la austeridad. Los primeros en convertir una filosofìa de vida en campaña promocional han sido los productores de cava Freixenet, que sin gastarse un euro han protagonizado páginas de periódicos, comentarios en la red y reportajes televisivos.
La compañía catalana, paradigma del lujo navideño, ha pasado de realizar los spots más caros del mercado a apostar por la frugalidad en materia publicitaria. Si desde los años sesenta, Freixenet basó su estrategia comercial en fichar a las estrellas más exitosas del momento vía talonario. De la ostentación de años precedentes, Freixenet ha dado un giro radical a su estrategia de comunicación repitiendo el anuncio del año pasado, protagonizado por las integrantes del equipo femenino de natación sincronizada. Sin actores de Hollywood, ni directores de renombre, la firma de espumosos ha logrado su mejor acción de márketing.

Un guiño a la sociedad

En una rueda de prensa convocada a tal efecto, Freixenet dejó muy claro que con su nueva política de austeridad querían hacer un guiño a una sociedad que está viviendo sus horas más bajas. «En esa misma línea se moverán el resto de marcas -aventura Roca-, los anunciantes van a huir de campañas aparentemente caras para lanzar un mensaje más emocional: la única forma de llegar al corazón del consumidor en crisis es a través de la emotividad».
El mundo de la empresa también se suma a esta tendencia. Lejos de presumir de ganancias y bonanzas, las firmas que todavía no estén en números rojos lanzan un mensaje de humildad a sus iguales. «Ahora falta saber qué harán las administraciones públicas», se pregunta Roca.

Regalos modestos, celebraciones comedidas y poco brillo en los escaparates. Para Juanma Roca, esta radiografía puede ser la oportunidad para volver a los valores que se habían quedado en el camino. «Nos queda es una Navidad de familia, solidaridad y vuelta a la esencia».

Autora: Sara Campello | MADRID para ABC

fuente: abc.es

viernes 18 de septiembre de 2009

Una maravilla animada para el Typophile Film Festival 5

El nuevo papel del Marketing

La Comisión Consultiva del Club Marketing Valencia, que nació con el fin de promover de forma activa la gestión del marketing y contribuir a la creación y el crecimiento de las empresas valencianas, ha publicado su primer informe sobre el nuevo papel del marketing.

Para ello, la comisión ha reunido a representantes de instituciones públicas, escuelas de negocio, universidades, empresas y medios de comunicación, todos ellos socios del club, que durante la primera sesión debatieron sobre como reorientar esta disciplina en un futuro para adaptarse a los nuevos cambios que demanda el mercado.

Aquí está la segunda parte de sus conclusiones:

La creación de valor como foco de la estrategia: La estrategia de la empresa debe centrarse en crear valor, las visiones a corto plazo centradas en una obtención rápida de beneficios a costa de un mayor esfuerzo para los clientes ya no tendrán cabida en el nuevo entorno y por tanto, las estrategias deben focalizarse en la creación de valor para el mercado y en definitiva esto repercutirá en crear valor para la propia organización.

Beneficio antes que volumen: Dado que el potencial de rebaja de precios se agota y muchos mercados están saturados en lo que respecta al volumen de negocio, la mayoría de las empresas está dejando de emplear las tácticas de precios baratos. La gestión de ingresos, así como la cuestión de los beneficios que sacan las empresas de sus marcas, tiene cada vez más importancia. Dado que tales estrategias de precios pueden suponer un coste para el volumen, las empresas deben dejar de pensar en términos de cuota de mercado.

El marketing se volverá más técnico: Los expertos en marketing aún ven a los consumidores como dos grupos objetivo: los menores de 30 años y los mayores de 30 años. Los primeros utilizan en su mayoría los nuevos medios electrónicos de comunicación, los segundos siguen enganchados a los medios clásicos. Sin embargo, el marketing electrónico cobra cada vez más importancia en todos los target y el mercado se llena de aplicaciones electrónicas con múltiples posibilidades. Los directores de marketing no deberían ceder este campo a los expertos en IT sino interesarse también por conocer sus posibilidades.

Control adecuado del marketing: El marketing será el responsable de gran parte de los gastos de la empresa, lo que aumentará aun más la presión que causa la relación del efecto de dicha inversión con el éxito económico de la empresa.

Productos a medida: Esta tendencia no se refiere tanto a la publicidad como al diseño de productos. Consiste en el potencial que alberga la fabricación de productos y servicios que incorporen atributos y características que persigan (y acoten en nicho) la distinción de los estilos de vida y situaciones de los consumidores. Estos productos son bien apreciados, se adaptan a las necesidades actuales y pueden desarrollarse sin un gran despliegue económico.

Lujo: El lujo será lo que la marca y sus responsables decidan que es lujo. El lujo deja de definirse por lo superlativo, rasgos como "más grande, mejor, más caro"; ahora el lujo está más relacionado con la escasez, con el deseo de destacar siendo únicos. Por eso, las marcas en lugar de preocuparse por averiguar qué será el próximo hit, tendrán que ocuparse en definirlo. Si algo es demasiado accesible, demasiado conocido o demasiado abundante, su fin estará cerca; el lujo se define por lo contrario. El lujo deja de ser (solo) una simple ostentación de riqueza para abarcar más conceptos, como el lujo del tiempo, de ser ecológico o de estar con los seres queridos.

Feedback 3.0: O la tiranía de la transparencia. La conversación de la que se ha hablado durante tanto tiempo está empezando a ocurrir de verdad y a escala cada vez más masiva.

Ecología: El tema de los productos ecológicos no se agota y menos cuando hay todo un mercado que explotar en las alternativas a la vida contaminante.

Final feliz: Las empresas que demuestren a los consumidores que ellas se hacen cargo: ofrecer respeto y relevancia; escuchar en tiempo real las necesidades y deseos del consumidor; ayudarle a ahorrar y a ser ecológico… son aspectos que el consumidor tendrá en cuenta. Además, es un gran momento para innovar: la escasez de recursos hace que sea necesario recurrir a la imaginación. Por último, hay que estar preparado a un descenso consciente en el consumo, pues los consumidores se cuestionarán hasta qué punto un bien material caro y exclusivo les ayuda a ser felices. Si satisface estos deseos y necesidades, la empresa puede esperar el éxito garantizado.


La web 2.0 y su repercusión: La dirección de marketing, especialmente en lo que se refiere al dialogo con los clientes, está marcada por el nuevo poder que la web 2.0 ha otorgado a los consumidores. La integración del mundo online y offline será vital para gestionar el marketing ahora y en el futuro.


La escasez: Pocos recursos y alta creatividad para llegar al corazón del consumidor, es lo que va a triunfar….y quien no haya empezado a demandar a su equipo estar a la altura en este ámbito ya está perdiendo el tren.


La responsabilidad: Una de los hechos futuros que provocará esta crisis es la mayor responsabilidad en el consumo por parte de la sociedad. Esto repercutirá positivamente en el marketing, ya que probablemente se trabaje más en el medio y largo plazo que en el corto, fomentando de esta manera modelos de crecimiento sostenibles.


La adaptabilidad: Desde un concepto de adaptabilidad permanente, esto implica personas, procesos, enfoques… Si como hemos dicho el origen del marketing se basa en "el concepto de marketing como una filosofía que debe integrar la totalidad de la empresa para orientarla al mercado y al consumidor", y el mercado y el consumidor varían a gran velocidad, uniendo a esto un nuevo vector y es "lo que la competencia hace" (por que este factor juega y mucho ¡!), las empresas deben ser organismos de una gran adaptabilidad, y por tanto dentro de ella las personas, los procesos, los sistemas, las dinámicas... Debemos poner nuestra atención es en ver que esto está en constante cambio y acostumbrarnos a que esto no va a parar de cambiar. Debemos focalizar la energía en empezar a asumir los cambios y en que esto va a ocurrir todo el tiempo.


La innovación: la capacidad de adaptación como estrategia de supervivencia. Adaptación constante basada en la integración de procesos de innovación que hagan girar las empresa hacia la verdadera realidad de los consumidores y del mercado en cada momento y plantee de forma constante los porqués.
La participación del consumidor y la marca: Cada vez es más difícil llegar al consumidor, porque el consumidor es cada vez más impermeable debido a los millones de mensajes que recibe, el gran cambio es que ahora el consumidor ahora tiene otra relación con las marcas, intenta involucrarse con ellas y participar.

fuente: MarketingNews