miércoles 28 de octubre de 2009

Austeridad, la nueva moral en comunicación de marca

La próxima llegada de las fiestas navideñas -paradigma del gasto sin conciencia y del lujo innecesario- plantea un reto a esta nueva moral de apretarse el cinturón. «Las Navidades pasadas fueron un anuncio leve de lo que pasará este diciembre -advierte el profesor de Comunicación Juanma Roca-, todo apunta a que este año las cenas de empresa se quedarán en una copa, se reducirán los regalos de empresa y que el consumo se moderará». Autor de la fábula «El reino de la humildad», Roca tiene muy claro que entre los efectos positivos de la actual crisis se encuentra esta huida del exceso. «No hay que olvidar que el origen de esta crisis está en el polo contrario: la avaricia desmesurada». Todo parece indicar que en Navidades, los valores tradicionales y los sentimientos se impondrán al gasto sin control y el consumismo de otros años.
Sin embargo, conscientes de la importancia de fomentar el consumo para salir de la situación en la que nos encontramos, las marcas más relevantes no han dudado en sacar el mayor rendimiento a esta nueva moral de la austeridad. Los primeros en convertir una filosofìa de vida en campaña promocional han sido los productores de cava Freixenet, que sin gastarse un euro han protagonizado páginas de periódicos, comentarios en la red y reportajes televisivos.
La compañía catalana, paradigma del lujo navideño, ha pasado de realizar los spots más caros del mercado a apostar por la frugalidad en materia publicitaria. Si desde los años sesenta, Freixenet basó su estrategia comercial en fichar a las estrellas más exitosas del momento vía talonario. De la ostentación de años precedentes, Freixenet ha dado un giro radical a su estrategia de comunicación repitiendo el anuncio del año pasado, protagonizado por las integrantes del equipo femenino de natación sincronizada. Sin actores de Hollywood, ni directores de renombre, la firma de espumosos ha logrado su mejor acción de márketing.

Un guiño a la sociedad

En una rueda de prensa convocada a tal efecto, Freixenet dejó muy claro que con su nueva política de austeridad querían hacer un guiño a una sociedad que está viviendo sus horas más bajas. «En esa misma línea se moverán el resto de marcas -aventura Roca-, los anunciantes van a huir de campañas aparentemente caras para lanzar un mensaje más emocional: la única forma de llegar al corazón del consumidor en crisis es a través de la emotividad».
El mundo de la empresa también se suma a esta tendencia. Lejos de presumir de ganancias y bonanzas, las firmas que todavía no estén en números rojos lanzan un mensaje de humildad a sus iguales. «Ahora falta saber qué harán las administraciones públicas», se pregunta Roca.

Regalos modestos, celebraciones comedidas y poco brillo en los escaparates. Para Juanma Roca, esta radiografía puede ser la oportunidad para volver a los valores que se habían quedado en el camino. «Nos queda es una Navidad de familia, solidaridad y vuelta a la esencia».

Autora: Sara Campello | MADRID para ABC

fuente: abc.es

viernes 18 de septiembre de 2009

Una maravilla animada para el Typophile Film Festival 5

El nuevo papel del Marketing

La Comisión Consultiva del Club Marketing Valencia, que nació con el fin de promover de forma activa la gestión del marketing y contribuir a la creación y el crecimiento de las empresas valencianas, ha publicado su primer informe sobre el nuevo papel del marketing.

Para ello, la comisión ha reunido a representantes de instituciones públicas, escuelas de negocio, universidades, empresas y medios de comunicación, todos ellos socios del club, que durante la primera sesión debatieron sobre como reorientar esta disciplina en un futuro para adaptarse a los nuevos cambios que demanda el mercado.

Aquí está la segunda parte de sus conclusiones:

La creación de valor como foco de la estrategia: La estrategia de la empresa debe centrarse en crear valor, las visiones a corto plazo centradas en una obtención rápida de beneficios a costa de un mayor esfuerzo para los clientes ya no tendrán cabida en el nuevo entorno y por tanto, las estrategias deben focalizarse en la creación de valor para el mercado y en definitiva esto repercutirá en crear valor para la propia organización.

Beneficio antes que volumen: Dado que el potencial de rebaja de precios se agota y muchos mercados están saturados en lo que respecta al volumen de negocio, la mayoría de las empresas está dejando de emplear las tácticas de precios baratos. La gestión de ingresos, así como la cuestión de los beneficios que sacan las empresas de sus marcas, tiene cada vez más importancia. Dado que tales estrategias de precios pueden suponer un coste para el volumen, las empresas deben dejar de pensar en términos de cuota de mercado.

El marketing se volverá más técnico: Los expertos en marketing aún ven a los consumidores como dos grupos objetivo: los menores de 30 años y los mayores de 30 años. Los primeros utilizan en su mayoría los nuevos medios electrónicos de comunicación, los segundos siguen enganchados a los medios clásicos. Sin embargo, el marketing electrónico cobra cada vez más importancia en todos los target y el mercado se llena de aplicaciones electrónicas con múltiples posibilidades. Los directores de marketing no deberían ceder este campo a los expertos en IT sino interesarse también por conocer sus posibilidades.

Control adecuado del marketing: El marketing será el responsable de gran parte de los gastos de la empresa, lo que aumentará aun más la presión que causa la relación del efecto de dicha inversión con el éxito económico de la empresa.

Productos a medida: Esta tendencia no se refiere tanto a la publicidad como al diseño de productos. Consiste en el potencial que alberga la fabricación de productos y servicios que incorporen atributos y características que persigan (y acoten en nicho) la distinción de los estilos de vida y situaciones de los consumidores. Estos productos son bien apreciados, se adaptan a las necesidades actuales y pueden desarrollarse sin un gran despliegue económico.

Lujo: El lujo será lo que la marca y sus responsables decidan que es lujo. El lujo deja de definirse por lo superlativo, rasgos como "más grande, mejor, más caro"; ahora el lujo está más relacionado con la escasez, con el deseo de destacar siendo únicos. Por eso, las marcas en lugar de preocuparse por averiguar qué será el próximo hit, tendrán que ocuparse en definirlo. Si algo es demasiado accesible, demasiado conocido o demasiado abundante, su fin estará cerca; el lujo se define por lo contrario. El lujo deja de ser (solo) una simple ostentación de riqueza para abarcar más conceptos, como el lujo del tiempo, de ser ecológico o de estar con los seres queridos.

Feedback 3.0: O la tiranía de la transparencia. La conversación de la que se ha hablado durante tanto tiempo está empezando a ocurrir de verdad y a escala cada vez más masiva.

Ecología: El tema de los productos ecológicos no se agota y menos cuando hay todo un mercado que explotar en las alternativas a la vida contaminante.

Final feliz: Las empresas que demuestren a los consumidores que ellas se hacen cargo: ofrecer respeto y relevancia; escuchar en tiempo real las necesidades y deseos del consumidor; ayudarle a ahorrar y a ser ecológico… son aspectos que el consumidor tendrá en cuenta. Además, es un gran momento para innovar: la escasez de recursos hace que sea necesario recurrir a la imaginación. Por último, hay que estar preparado a un descenso consciente en el consumo, pues los consumidores se cuestionarán hasta qué punto un bien material caro y exclusivo les ayuda a ser felices. Si satisface estos deseos y necesidades, la empresa puede esperar el éxito garantizado.


La web 2.0 y su repercusión: La dirección de marketing, especialmente en lo que se refiere al dialogo con los clientes, está marcada por el nuevo poder que la web 2.0 ha otorgado a los consumidores. La integración del mundo online y offline será vital para gestionar el marketing ahora y en el futuro.


La escasez: Pocos recursos y alta creatividad para llegar al corazón del consumidor, es lo que va a triunfar….y quien no haya empezado a demandar a su equipo estar a la altura en este ámbito ya está perdiendo el tren.


La responsabilidad: Una de los hechos futuros que provocará esta crisis es la mayor responsabilidad en el consumo por parte de la sociedad. Esto repercutirá positivamente en el marketing, ya que probablemente se trabaje más en el medio y largo plazo que en el corto, fomentando de esta manera modelos de crecimiento sostenibles.


La adaptabilidad: Desde un concepto de adaptabilidad permanente, esto implica personas, procesos, enfoques… Si como hemos dicho el origen del marketing se basa en "el concepto de marketing como una filosofía que debe integrar la totalidad de la empresa para orientarla al mercado y al consumidor", y el mercado y el consumidor varían a gran velocidad, uniendo a esto un nuevo vector y es "lo que la competencia hace" (por que este factor juega y mucho ¡!), las empresas deben ser organismos de una gran adaptabilidad, y por tanto dentro de ella las personas, los procesos, los sistemas, las dinámicas... Debemos poner nuestra atención es en ver que esto está en constante cambio y acostumbrarnos a que esto no va a parar de cambiar. Debemos focalizar la energía en empezar a asumir los cambios y en que esto va a ocurrir todo el tiempo.


La innovación: la capacidad de adaptación como estrategia de supervivencia. Adaptación constante basada en la integración de procesos de innovación que hagan girar las empresa hacia la verdadera realidad de los consumidores y del mercado en cada momento y plantee de forma constante los porqués.
La participación del consumidor y la marca: Cada vez es más difícil llegar al consumidor, porque el consumidor es cada vez más impermeable debido a los millones de mensajes que recibe, el gran cambio es que ahora el consumidor ahora tiene otra relación con las marcas, intenta involucrarse con ellas y participar.

fuente: MarketingNews

jueves 30 de julio de 2009

La cultura del despilfarro tardará en volver


El consumidor ha pasado de la euforia al pánico - Se ha hecho más exigente y mantendrá algunos hábitos de ahorro cuando se le pase el susto - La ostentación del lujo está peor vista


"No tengo ni idea de lo que puede pasar, pero yo creo que de la crisis saldrá un consumidor diferente, con otra actitud. Hemos tocado una pared. Ahora tiene más valores, y va a ser un poco más austero, también porque va a haber menos riqueza. Pero, al mismo tiempo, será selectivo y en algunos productos siempre estará dispuesto a gastar dinero. Por ejemplo, abrir un iPod es casi un acto de amor, es tan bonito, uno se guarda hasta la caja...".

Piensa en voz alta Toni Segarra, un creativo publicitario que se dedica a pensar historias fabulosas, que caigan bien a la gente y, a la postre, animen a comprar unos productos en lugar de otros. Para el fundador de la agencia SCPF, el que preguntó a los españoles ¿Te gusta conducir? y fundó La república independiente de tu casa, las cosas han cambiado. "Todo ese mileurismo del que se habla se va a quedar en la sociedad y va a haber menos poder adquisitivo, de ahí ha nacido el low cost, para atender a toda esa gente".

Cuando un publicitario habla así, es porque algo ocurre en el mercado. Los españoles han pasado de la euforia al pánico en el consumo, se han entregado al fenómeno del bajo coste y han empezado a ahorrar en pequeñas cosas, como comer en casa o llevarse la fiambrera al trabajo (esto, por ejemplo, ha crecido un 8% en un año).

Unas costumbres se quedarán y otras se olvidarán tan rápido como resucite la economía. Pero economistas y sociólogos coinciden en que hay un punto de inflexión en los hábitos, y aunque el hedonismo sobreviva tozudo, empieza a beber de nuevas fuentes, en el idioma económico, de nuevas oportunidades de negocio.

La reflexión irrumpe en la resaca de la fiesta económica. La espiral de consumismo, de acumulación de bienes en un país maravillado con su explosión económica se refleja en cómo entre 2005 y 2007 brotaron como setas los centros con cientos de trasteros de alquiler de entre dos y 25 metros cuadrados, conocidos con el anglicismo de self storages. La gente se lanzó a alquilarlos porque sus posesiones crecían y no tenían espacio en viviendas que, al mismo tiempo, eran cada vez más pequeñas y más caras. Esta disfunción dibuja muy bien la distorsión económica que ha vivido España. Barcelona vio abrir una decena de estos grandes centros en apenas dos años y en Madrid su precio de compraventa se duplicó entre 2002 y 2006.

"La psicosis durará seguramente más que la crisis, así que vamos a ver un consumidor más prudente en el futuro. Ahora va a haber una bajada de la renta disponible de las familias que luego se recuperará, el consumo también, pero desde luego no se va a repetir una etapa tan expansiva como la de los últimos 10 años, el escenario será más contenido", dice Xavier Segura, jefe del servicio de estudios de Caixa Catalunya.

La entidad ha previsto para este año la primera caída de la renta de las familias en 15 años. En concreto, prevé un descenso de un 2,7% en términos nominales (es decir, sin contar el efecto que tienen las oscilaciones de los precios de las cosas) y el 2,3% en términos reales, considerando la inflación. Y la tasa de ahorro de los hogares es precisamente ahora, en pleno declive, cuando no deja de crecer (ver cuadro).

Se trata, en resumen, de que habrá menos dinero para gastar durante algunos años. Pero también, según el profesor de IESE José Luis Nueno, menos necesidad de hacerlo después de una época de aprovisionamiento de casi todo. Como si de empresas se tratara, los españoles han acumulado stocks de múltiples bienes en los últimos años que ahora se tendrán que agotar antes de ser repuestos.

Nueno, experto en consumo, realiza unas pruebas de mercado en las que se cita en casas particulares para auditar sus posesiones. "Les decimos que sólo les queremos entrevistar y miramos sin avisar lo que guardan en los armarios: encontramos piezas por duplicado, triplicado... Prendas de ropa con las etiquetas, sin estrenar", explica sorprendido. "¿Va a volver el consumidor a ser como era? Probablemente no, porque nos han tirado un jarro de agua fría por encima. Éramos un milagro económico y ya no, pero el gasto volverá en cierto punto".

El placer más o menos efímero que el consumo genera no tiene visos de desaparecer, pero el consumismo no es algo consustancial a la persona, "es consustancial a nuestro sistema económico, que sólo puede sustentase sobre una sociedad que nunca deje de comprar", se apresura a matizar el psicólogo Javier Garcés. […]

[…] La dialéctica entre austeridad y despilfarro es una constante en los ciclos económicos, por ello el consumo creció un 3,8% en 2007, sólo avanzó un 1,4% en 2008 y ha empezado a bajar. Pero el giro que ha dado el consumidor español en los últimos años también tiene algo de estructural. Tal y como apunta Josep Francesc Valls, el ciudadano "ha aprendido a comprar los productos más baratos. Cuando viene de una época de crisis, el aprendizaje dura muchos años y las empresas van a tener que aportar cada vez más valor a precios más ajustados".

Ello explica, por ejemplo, que la cuota de mercado que tienen los productos de marca blanca en los supermercados españoles haya escalado hasta el 32%, o que, de todos los pasajeros de aviones que han pasado por en España el pasado mes de junio, el 51,7% lo haya hecho en aerolíneas de bajo coste, 2,6 puntos más que en el mismo mes del año pasado.

Una parte del hábito de ahorro se queda. En Barcelona, ha ocurrido con el consumo de agua. Cuando una severa sequía acosó la provincia el año pasado, la comunidad se concienció lo suficiente como para reducir su consumo de agua y se adoptaron medidas de emergencia. Ha llovido bastante desde hace un año, en sentido literal, y la alarma ha pasado, pero muchas de las fórmulas adoptadas se mantienen. El gasto de agua ha bajado de 110 a 109 litros de media por ciudadano y día.

Lo recuerda Albert Vinyals, profesor de Psicología Social del Consumo de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), para remarcar que "vamos a adaptar muchas de las nuevas pautas de consumo que hemos adquirido con la crisis".

[…] Aun así, Vinyals está convencido, como el profesor de Esade Josep Francesc Valls, y como el publicista Toni Segarra, de que ciertos "productos clave" siempre se harán un hueco en las prioridades de los ciudadanos, tengan más o menos poder adquisitivo. "Porque son los productos que aportan más valor añadido, más relacionados con la búsqueda de placer", apunta Vinyals.

Artilugios como los iPod, los iPhones o las consolas Wii han triunfado en el mercado español como estragos ha hecho la recesión económica. En plena crisis, en julio del año pasado, Telefónica lanzó el modernísimo teléfono iPhone de la marca Apple y se desató la locura: miles de fans de esta tecnología hicieron cola para adquirir uno el primer día en que se pusieron a la venta. Se acabaron las existencias en muchas de las tiendas. Sus ventas globales han superado las expectativas.

Pero, salvo los pequeños tesoros fabricados por la industria del marketing, en todo lo demás, las familias, o los individuos, son hoy mucho más recelosos. "El consumidor se ha dado cuenta de que ha estado pagando las cosas a unos precios que no eran los adecuados y ahora es mucho más exigente. El pequeño comercio ha oído este mensaje", opina Miguel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación de Comercio de España.

Por ello, esta sensación de "rebajas continuas" que ha creado en el sector con la campaña de promociones y descuentos que han estado aplicando durante todo el año, con el fin de animar las ventas en un momento de caída del consumo, quedará de alguna manera en las estrategias de los comerciantes. "A partir de ahora va a haber menos diferencias entre la época de rebajas y la que no lo es, hay un cambio de paradigma", opina.

Pero el gran cambio de esquema, el fin de la cultura de consumo, parece improbable. Al menos, si depende de giros sociológicos o ideológicos. Javier Garcés opina que "este modo de vida puede cambiar por cuestiones de necesidad, porque se acaben los recursos o porque mantener este tren de consumo sea insostenible en el planeta, pero no hay ningún movimiento revolucionario de los jóvenes por cambiarlo pese a la existencia de algunas plataformas o iniciativas como el Día sin Compras".

Al revés, apunta que el hábito del consumo se ha extendido a otras áreas, como las relaciones personales. […]

Todos estos datos se estrellan contra los armarios llenos de prendas sin estrenar con los que se encuentra el profesor Nueno en sus estudios de mercado. Porque la sociedad hedonista, la doctrina que proclama el placer como fin supremo de la vida, vaticina Vinyals, "va a seguir, y buscará ese placer consumiendo, aunque puede ser distinto, viajando, haciendo cursos de ganchillo, incluso, pero seguirá".

AMANDA MARS 30/07/2009
Fuente: El País

viernes 17 de julio de 2009

El ‘consumidor’ que ya no está por ‘consumir’












El modelo de consumo basado en abundancia de producción y compradores se agota. Vamos hacia a un planteamiento colaborativo, en el que condiciones y productos son inducidos por los compradores, y no ‘inoculados’ como hasta ahora.

Publico este post (publicado originalmente en Baquia)a partir de un comentario a La revolución de los compradores, publicado hace unos días en este blog (Baquia de nuevo).

Los consumidores se agrupan y ‘hacen lobby’ prácticamente desde que existen como tales. Pero lo que hasta ahora no existía era la capacidad sistemática de agregar ‘demanda’, para -en un segundo paso- buscar una oferta que la cubra. Esto sólo es posible al producirse un cambio en el comportamiento del consumo (que está en declive desde hace tiempo como concepto ‘pasivo’) y a una sobrecapacidad de producción y stocks, resultado de muchos años de endeudamiento casi gratis para todos.

El ejemplo de los pisos es paradigmático, pero resulta aplicable a muchos otros sectores. Si alguien fuera capaz de agregar a los compradores de pisos que existen de forma segmentada y atendiendo a sus deseos, podría dirigirse con esa demanda a los que tienen los pisos para obtener condiciones ventajosas. Tener la demanda ‘bajo el brazo’ te habilita para ‘romper’ mercados.

Los portales inmobiliarios, y tantos otros ‘escaparates’ que existen a todos los niveles hacen justamente lo contrario: son catálogos infinitos basados en oferta. Son el reflejo de un mundo basado en abundancia de compradores que tiene su inercia, pero que se acaba. Este mundo impone la extinción o adaptación urgente a los grandes organismos que lo han poblado.

El segundo factor o tendencia clave lleva ya tiempo funcionando. Las personas toman la mayor parte de sus decisiones de compra basadas en recomendaciones o conversaciones con personas de confianza, y aceptan cada vez peor la imposición de condiciones -y especialmente la falta de capacidad de elección-.

El tercer factor (el tecnológico) se une a lo anterior. Al principio las personas se agruparán para comprar mejor, pero con el tiempo el público aprenderá que el verdadero poder reside en el dinero que gasta para comprar, y en los impuestos que paga.

El ‘modelo’ girará progresivamente del planteamiento push de ahora -“Te decimos a todas horas lo que debes comprar y a callar”-, a un planteamiento mucho más colaborativo en el que condiciones -y productos- son inducidos por los compradores, y no ‘inoculados’ a través de diversos terminales mediáticos.

El consumo ‘responsable’ es sólo un factor más en el proceso de desaparición del modelo tradicional. Naturalmente que más y más gente comprará con arreglo a criterios responsables, pero ante todo comprarán lo que les permita 1) llegar a final de mes, y 2) tener una experiencia feliz.

En cualquier caso el camino es todavía muy largo, y no es una línea recta.

Blog: http://luisgarciadelafuente.com/
Luis García de la Fuente es CEO de LastInfoo

Fuente: Baquia
Ilustración: Campaign Brand Liberation ADBUSTERS

martes 7 de julio de 2009

La lucha contra la droga se apunta al 'marketing' viral

La audiencia ha decidido, con un 57% de los votos, que Isa destine sus 5.000 euros ahorrados a cambiarse las tetas y no a operarse la vista.

La duda de Isa sigue colgada en www.tetasovista.com, que es, en realidad, la iniciativa ganadora del concurso hazruido.com, dedicado al marketing viral en la red.

Internet, pese a sus crecientes audiencias, sigue siendo el pariente pobre de la publicidad. A la televisión fueron el pasado año 2.998 millones de euros, según Infoadex; a los periódicos, 1.508. A Internet llegaron 610 millones, pese a que la gente le dedica 12,1 horas semanales, frente a las 11,7 de televisión, 10,9 de radio y 4,4 horas a los periódicos.

Lo que le falta en anuncios le sobra en repercusión pública. Por eso, las agencias publicitarias apuestan por esa capacidad de comunicación de Internet. El marketing viral pretende alcanzar la máxima expansión con el mínimo coste y en el menor tiempo. El creador de tetasovista.com, Francisco José García, comprobó el éxito de su reclamo online, aunque "nunca hubiera asociado un producto comercial a esta web. Si la gente descubriera que era publicidad de una óptica o de una clínica de estética, podría tener un efecto contraproducente por sentirse engañados".

Medir la eficacia

La Agencia Seis Grados nació con la intención de explotar el mundo online en sus proyectos. Su director comercial, Fernando de la Rosa, cree que la baja inversión en publicidad en la Red se debe a que "a muchas marcas les parece arriesgado, en época de crisis, apostar por Facebook o Twitter".

De la Rosa cuenta que los departamentos de marketing de las empresas "tienen miedo de no poder controlar la eficacia de estas campañas". "Pero disponemos de dos herramientas para hacerlo", añade. Una de ellas es Nesuus, que contabiliza cuántas veces aparece el nombre de una marca en blogs y redes sociales. Sobre estos datos, otra herramienta, Asomo, clasifica los comentarios positivos y negativos del producto.

La cualidad viral de una campaña la otorga el público, que extiende por sus redes de comunicación lo que ha visto. El 27 de mayo comenzó a emitirse un spot televisivo que parecía anunciar un filme de terror, Bad night. La semana pasada la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) explicó que no existía ninguna película, sino que el vídeo, dirigido por Álex de la Iglesia, formaba parte de su nueva campaña publicitaria.

"Lo hicimos con la pretensión de que se convirtiera en viral", explica el director técnico de la FAD, Ignacio Megías. En tres días, se produjeron 16.000 descargas. En la fundación creen que, por primera vez, han conseguido contactar con la población joven y su lenguaje. "Utilizamos el terror para llamar la atención y después varias aplicaciones web como descargas de sonidos, foros y clips audiovisuales para establecer un diálogo e informarles de manera más neutral", justifica Megías. La FAD descubre así una vía por la que, aseguran, van a seguir apostando.

Algunas veces no queda claro qué producto se promociona o quién es el emisor de un anuncio. Fue el caso de la campaña de la MTV Amo a Laura, que empezó a difundirse por televisión. Su éxito hizo que meses más tarde la agencia que la había diseñado, BBDO, recibiera un encargo de las Naciones Unidas para crear un plan de comunicación contra la pobreza. Tomás Ferrándiz fue uno los responsables: "El objetivo era crear un revuelo mediático, y lo conseguimos con creces".

En octubre de 2006 aparecía en Internet un vídeo que mostraba cómo tres encapuchados robaban del Congreso el escaño de Zapatero. Algunos medios de comunicación publicaron la información como cierta; en dos días, medio millón de personas se descargaron el clip. ¿Fue un engaño? Según Ferrándiz, no, "porque al final sabes que se trata de marketing y quién está detrás de él".

La publicidad en televisión -regulada por leyes y códigos deontólogicos- no lo hubiera podido hacer sin advertir (en letra pequeña) que todo era ficción. En ese sentido, el marketing viral en Internet es mucho más libre para jugar con los equívocos.

Selva María Orejón dirige Onbranding, empresa especializada en gestión de marcas online, y es vicepresidenta de la Asociación Española de Responsables de Comunidad Online (AERCO). Ella está convencida de que las redes sociales deben ser "el lugar donde estén todas las empresas, marcas e instituciones a través de perfiles de usuarios, grupos, aplicaciones...".

Para Orejón, un buen ejemplo de estas empresas es Dunkin' Donuts, con 428.946 fans en Facebook, canal propio en You Tube, y una cuenta en Twitter de 7.500 seguidores.

Pero el marketing viral no es la panacea, hay que trabajárselo. Orejón tiene la clave de una buena promoción online: "Aplicaciones que generan un contenido útil, que pueda ser compartido entre amigos, que sea divertido y que aporte un valor".



fuente:El PAIS

jueves 25 de junio de 2009

Sugus incorpora en su última campaña el boca-oreja

Sugus continúa con la modernización en su estrategia de comunicación apostando por los medios no convencionales, como ya hizo con la creación del mayor mosaico de caramelos del mundo hecho con Sugus en el Salón de la Infancia de Barcelona. Ahora, esta marca perteneciente a Wrigley se implica en los medios sociales y el marketing participativo de la mano de Trnd. Sólo en Facebook han conseguido ya más de 300.000 fans.

El boca a boca siempre ha sido clave en el éxito de los caramelos blandos por antonomasia. Los mejores prescriptores de los caramelos de Sugus son sus propios consumidores. Por eso para esta campaña boca oreja mil personas probarán el producto en su nuevo envase y opinarán acerca de los conocidos caramelos.

El objetivo, además de generar boca a boca y convertir a los participantes en prescriptores del producto, es conocer las opiniones honestas de miles de personas sobre un producto que tiene una historia de más de cuarenta años. Al igual que en la en las demás campañas lanzadas por Trnd, para participar es requerimiento obligatorio estar registrado en la comunidad trnd (www.trnd.es).

No es la primera vez que Wrigley cuenta con Trnd para llevar a cabo una campaña así, pero sí es la primera vez que colabora con ella en España. En Alemania se han realizado tres proyectos para sus marcas Wrigley, donde 15.000 miembros de la comunidad Trnd generaron más de 1,5 millones de conversaciones sobre pruebas reales del producto y miles de fotos, videos y comentarios en blogs, foros y redes sociales.

fuente: MarketingNews