Interesante post que traemos de Marketing Directo, hoy:
Uno sabe que es un “marketero” de pura cepa si…
¿Qué distingue a un “marketero” del resto de los mortales?¿En qué se diferencia de sus demás compañeros de trabajo? ¿No tiene aún muy claro si el marketing fluye o no de verdad por sus venas? No se preocupe.MarketingProfsviene al rescate para sacarle de dudas con una presentación en la que disecciona en clave de humor las señas de identidad de los “marketeros”.Uno sabe que un “marketero” de pura cepa si…
1. Dasideas a tu hijopara montar un puesto de limonadas.
2. Tu familia piensa quete ganas la vida con Facebook.
3. No puedes contener la emoción cada vez que ves unnuevo “lead”llegando a tu bandeja de entrada.
4. Te quedas mirando losanuncios de teletiendaen lugar de cambiar de canal.
5. Puedes adivinar el nombre de una marca con sólo ver latipografíautilizada en su logo.
6. Eres un pequeño “picther” congrandes orejas.
7. Crees que todo es unpost potencialpara un blog.
8. Eliges el nombre de tu hijo basándose en supotencial de marca.
9. Vendes a tu hijo con éxitolas bondades de mantener limpia su habitación.
10. Analizas el buen o mal emplazamiento de los productos en lasestanterías de los supermercados.
En tiempos de aumento de impuestos a la cultura y depresiones generalizadas, nos parece adecuado traer un ejemplo de los mejores momentos del arte del siglo XX, el Ballet Triádrico de Oskar Schlemmer en la Bauhaus. Una delicia.
Admiramos el trabajo de investigación de Ken Robinson, sus potentes ideas y la difusión empática y simpática que de ellas hace. Por eso traemos esta entrevista que le hizo Eduardo Braun en la que todas las respuestas son potentes y estimulante, además de esclarecedoras. Abajo, su famosa conferencia en TED, por si no la habíais visto.
5 preguntas a
Ken Robinson
Nombrado caballero por la reina Isabel II en 2003, Sir Ken Robinson
es especialista en creatividad, inovación y recursos humanos. Trabajó
con empresas del ranking Fortune 500 y asesoró al gobierno inglés y al
de Singapur sobre estrategias para el desarrollo de la creatividad. Es
autor de los libros Out of Our Minds: Learning to Be Creative y The Element: How Finding Your Passion Changes Everything
(lanzado en diciembre de 2009, se tradujo a 16 idiomas y figuró entre
los más vendidos en las listas de The New York Times). Fue profesor en
la Universidad de Warwick y actualmente es asesor senior del J. Paul
Gety Trust en Los Angeles.
¿Cómo define el concepto “creatividad”? Hay tres términos clave.
El primero es imaginación, la fuente de la creatividad.
La imaginación es la capacidad más extraordinaria de los seres humanos,
la que nos permite traer a la mente todo aquello que no está disponible
para ser captado por nuestros sentidos.
Con la imaginación podemos
revivir el pasado, ponernos en el lugar de otra persona y sentir empatía
con ella. O anticipar el futuro; no preverlo, pero sí anticipar
distintas posibilidades.
Todo lo distintivamente humano proviene del
poder de la imaginación. La creatividad consiste en poner la
imaginación a trabajar. Hay una segunda manera más formal de definir la
creatividad: el proceso de generar ideas originales que tienen
valor. Se puede ser creativo en matemáticas, música, artes, en la
gestión de una empresa, en la conducción de una familia. Todo es una
posible fuente de pensamiento creativo. Innovación es el tercer término
clave.
Es llevar las buenas ideas a la práctica. Muchas empresas
están interesadas en la innovación, pero no pueden innovar de la noche a
la mañana. Antes deben tener un proceso de creatividad y, para eso,
deben incentivar y promover la imaginación.
Y en este punto fallan muchas organizaciones e individuos: dejan de nutrir la imaginación.
Muchas veces me preguntan cómo se la incentiva, y respondo que una manera es a través de nuevas experiencias.
Si usted nunca fue a una galería de arte, visite alguna; si nunca vio
ballet, asista a una función; si no suele ir a eventos deportivos, vaya a
alguno. Si siempre sigue el mismo recorrido de su casa al trabajo,
pruebe uno distinto. Estimule su imaginación con un nuevo flujo de
ideas. Algunas empresas tienen políticas específicas para fomentar la
imaginación de los empleados, como el estudio de animaciones Pixar,
que creó un programa de capacitación llamado “Universidad Pixar”.
Consiste en seminarios y conferencias sobre todo tipo de materias
dictados en las oficinas de la compañía.
Los empleados pueden pasar
hasta cuatro horas por semana en cualquier curso, como antropología o
egiptología; no es necesario que el tema esté directamente relacionado
con el trabajo que hacen cotidianamente.
Uno de los efectos de esta
política es que se genera un flujo constante de nuevas ideas. Como la
gente puede ir a cualquier curso, los empleados de distintos sectores
suelen encontrarse en seminarios y conferencias, lo cual contribuye a
crear una cultura cohesiva, un sentimiento en común.
¿Cómo se pasa de la imaginación a la creatividad y a la innovación? La creatividad es un proceso aplicado. Se puede ser creativo en cualquier área. Pixar lo es en el negocio del entretenimiento,
Procter&Gamble en productos de consumo. Su estrategia para la innovación es muy distinta a la de Pixar. Fomenta la colaboración entre personas en distintas áreas con el aporte de individuos e investigadores externos.
Cisco Systems, por su parte, forma equipos interdisciplinarios con un fuerte énfasis en la colaboración.
Las empresas en las que los sectores funcionan de manera aislada, y las personas que sólo hablan de su especialidad, tienen menos probabilidades de encender la chispa de la creatividad que las compañías en las que se fomenta el intercambio de ideas entre gente en distintos sectores y con
diferentes especialidades. En definitiva, para incentivar una cultura
de la innovación hay que reconocer que el pensamiento creativo no surge
del esfuerzo individual sino de la colaboración, del trabajo en equipo,
de combinar las ideas de las personas.
Los equipos
interdisciplinarios son importantes como fuente de nuevas ideas. Sin
embargo, algunas empresas fomentan la creatividad dándoles tiempo libre a
los empleados para que investiguen lo que quieran. Es una
política inteligente y que da buenos frutos. La disciplina es necesaria,
pero también lo son el descanso y las etapas de maduración.
De
hecho, es fundamental para que las ideas evolucionen y se desarrollen.
Basta un simple ejemplo: cuando no podemos recordar un nombre por más
que nos esforcemos, lo mejor que podemos hacer es no pensar en eso y,
media hora más tarde, lo recordaremos espontáneamente.
El
pensamiento intencionado tiene lugar en la parte frontal del cerebro;
pero también hay conexiones inconscientes, y buena parte de las ideas
creativas se forman ahí.
¿Cuál es el papel de la emoción en el desarrollo de la imaginación? La
emoción ha tenido mala prensa desde el siglo XVIII, durante la
Ilustración, cuando los filósofos deliberadamente intentaron restarle
importancia a su impacto. A partir de Descartes, los grandes escritores
de ese siglo sostienen que, para adquirir conocimiento, debemos aplicar
un riguroso proceso de razonamiento lógico respaldado por evidencias
empíricas.
El filósofo Hume decía que había que erradicar los sentimientos del proceso lógico porque distorsionaban
la verdad. Hemos vivido con esta idea desde entonces.
Crecimos pensando que hay sentimientos por un lado y, por el otro, racionalidad.
Y que podemos confiar en el intelecto, pero no en los sentimientos. De
allí que la psiquiatría se ha dedicado a enderezar los efectos negativos
de las emociones. Pero las emociones también tienen efectos positivos, y
cada vez más se habla de los beneficios de la felicidad.
Usted afirma que la mayoría de la gente piensa que no es creativa ni inteligente. ¿A qué lo atribuye? La
gente tiene una visión muy limitada de la creatividad y de la
inteligencia. Considera que la inteligencia es cierto tipo de
pensamiento racional que medimos a través de pruebas de coeficiente
intelectual. Por el contrario, yo sostengo que la inteligencia es muy
diversa y que hay distintas maneras de pensar.
Algunos piensan de forma visual, otros a través de los sonidos o del movimiento, y otros de modo matemático.
Los pintores tienen ideas visuales; no se trata de que intenten
compensar una posible falta de habilidad verbal, ni de convertir las
oraciones en imágenes. Los músicos no escriben textos y luego los
transforman en notas; piensan musicalmente. El cerebro humano es
interactivo.
Se habla mucho de los hemisferios derecho e izquierdo
del cerebro, pero la verdadera acción ocurre en las conexiones entre
ambos.
El cerebro no es un sistema mecánico; es un sistema orgánico.
Cada persona tiene una manera de pensar única. Los grandes equipos
creativos reúnen individuos con distintas experiencias y habilidades, y
convierten esas diferencias en una fortaleza.
Pixar es un buen ejemplo. Arma equipos específicos para cada proyecto y los disuelve cuando el
proyecto termina; y vuelve a organizar nuevos grupos para los siguientes
trabajos.